Vough

No esperes encontrar ni salir de acá con algo de utilidad.

Experiencia relatada en prosa.

La experiencia en cuanto a mi auto-descubrimiento es, metafóricamente, un ininterrumpido proceso espaciotemporal que se hibrida con cada segundo de mi vida, se amalgama con mi personalidad y termina matizando mi persona; forma parte del cincel que determina mi escultura interna y completa parcialmente la respuesta de la pregunta: «¿quién soy?»
Hace un año y siete días, particularmente en la fecha de mi nacimiento, decidí anunciar públicamente mi orientación sexual en las redes sociales. Fue premeditado y analizado meticulosamente, sabiendo a consciencia que mucha gente tendría acceso a esa información oculta. Afortunadamente tengo el placer de decir que no me arrepiento, mas con esto no quiero decir que afronté todos mis miedos con respecto al tema; es más, de forma casi inusitada, surgieron más preguntas y más inquietudes respecto de mí. De ser franco, sigue sin gustarme hablar de mi sexualidad con gente allegada que desconoce aún mi situación, y considero que esto no está mal. Siento que a pesar de haber sido capaz de dar ese gran paso, que fue abrirme hacia la sociedad de forma virtual, no sentirme preparado para afrontarlo con, principalmente, familiares, y después con compañeros de la universidad u otros conocidos, forma parte de mi proceso de auto-descubrimiento.
Creo que las personas somos indefinibles, debido a nuestra volubilidad constante, cambios espontáneos y dinamismos en un sistema en equilibrio como es el ser humano. Así como nuestra fisiología no es la misma cada momento, tampoco lo es nuestra sexualidad y nuestro entendimiento de ella; creo que los miedos inherentes de este hecho son comunes y normales. Auto-descubrirse y conocerse es un proceso fascinante y que, en efecto, causa miedo en cualquier individuo racional, entendiendo por esto que jamás podremos dar con una respuesta certera a la pregunta «¿quiénes somos?»
Esto explica mi metáfora construida al inicio de esta palabrería, en que considero que conocerse a sí mismo implica un estado consciente, racional, de uno mismo en todo momento y en todo espacio. La sexualidad depende de, digámosle, infinitos factores, si se quiere decir, y por esto es difícil realmente definirse de cierta forma que concuerde con lo que verdaderamente sentimos, porque esto que sentimos no es siempre lo mismo en todo momento y en todo espacio.
Con este texto solo quiero dejar ese mensaje. Descubrir la sexualidad de uno mismo es un camino que atraviesa longitudinalmente la vida de una persona, sentir miedos respecto a ello, no comprender, confundirse y sentirse, de a momentos, agobiados es común a todos los que pasamos por la experiencia de no pertenecer al status quo.
A pesar de haber pasado un año y siete días, sigo sin hablarlo con gran cantidad de familiares sumamente allegados a mí, a pesar de haberlo expresado frente a un público que no es tan allegado a mí. Forma parte de mi proceso de auto-descubrimiento haberlo hecho de este modo, y creo que no existen mejores ni peores maneras de manejar las situaciones que incumben a cada individuo. Es la manera en que más cómodo me he sentido de poder expresarme, y es tan válido como cualquier otro método que puedan las personas utilizar. Las experiencias llegan a ser inconmensurables en el sentido que, como ninguna sexualidad, de por sí, es la misma, ninguna experiencia podrá compararse entendiendo que las sexualidades de las personas son dimensiones dinámicas de los individuos enmarcados dentro del contexto socioeconómico y cultural.
Con esto puede darse a entender, quizás, que mi experiencia no puede ser tomada de referencia, pero sé que mi razonamiento no es muy ajeno a lo que verdaderamente ocurre en la mayoría de las ocasiones. De las ocasiones de las personas que auto-descubren su sexualidad y desean expresarlo con las personas. Espero ser lo suficientemente valiente para contarle a mi familia, a mis compañeros y a toda persona que crea que merece saber de mí, porque no solo restrinjo mi experiencia con el mundo, sino que, recíprocamente, restrinjo la experiencia del mundo conmigo.

Enamoramiento.

No habrá día que tu pelo no me recuerde lo radiante de vivir. Tu voz diáfana, tranquilizante. Sutilmente me aherrojas al hablarme, aún con la escritura escrita, la tinta virtual que raya la inexistencia de su realidad. La relación que nos une es tan real, como esta tinta con la que escribo esto, pero su verdadera condición no es comprobable; no sabré jamás si es verdad, hasta que el tacto nos conecte. El temor y la inseguridad atentan con la clara seguridad con la que mis sentimientos me arrean. El pensamiento fútil de las insignificantes variables, que jamás importarán si supiera que sucede lo mismo en ti. Que sucede el insomnio inestable, ansiedad por la respuesta y nerviosismo por el juicio que poseo de nosotros. Mi inconstante estabilidad colisiona con mis sueños, con mis capacidades, que pretenden ser enormes empresas que lo logren todo, que admiran la posibilidad de vivir en el mundo contigo y que nunca atentarían ni intentarían distanciarse de ti. Leo las letras de tu letra, de tu mensaje poco evidente, de la comunicación aplacada por la impaciencia y la fortuna de situarnos en la cima del monte y lo profundo de la cueva a cada uno, y en esta cueva respiro humedad. Mi corazón, recalcitrante intérprete; que me condena, que planifica mi muerte silente, desde el inicio; que no recapacita de las condiciones para de verdad amar; que suavemente deposita mi desesperación en mis vasos con el ímpetu que me abarque todo.

Words weren’t written.

To show the love or anticipating death. To become the smoke whose reflection in the mirror was unclear. The mirror, confused ontologically, couldn’t decipher the main assets, or characteristics, of the own essence of the words. They remained lonely without anyone who would understand them. They knew how different they were to the people, reckless enough, to partake in a night with them. They felt segregated from their own language, their own womb were the beginning and the end have no concept. Were if being written or not is not a worthwhile distinction to assume, as they both blend into nuances impossible to distinguish. Like satisfaction, pleasure and love. Concepts close enough like numbers that approximate but never touch seemingly, as people hug and the warmth of the skin unleashes a sudden flow of emotions of all kinds. Emotions that, juxtaposed, contradicting themselves, like fear to loss and calmness to be in the infinite moment with the other one, the other concept. People usually forget the importance of remembering how we are a bunch of syntactical concepts. Images creatively created by our own organisms, which become one of us, they become internal to us, inextricable parts of us. Looking for love, or fear, or red, or another mirror, will only expose us to more concepts, diversly diverging, writting ourselves, more profoundly, in this life made of words.

To the snow.

And, otherwise, it was an obnoxiously conspicuous answer. So I just opened the door and went out despite the snow. As Lenore was standing outside, facing her back to me, I watched how her scarf was bouncing in the air, catching solitary iridescent snowflakes, telling tales of cold days, as the time passed by. Her vest was swinging to the rythm of air. Somehow, I felt she was feeling cold, she was not wearing as cozy clothes as she should have. My  eyes photographed the instant, making it infinite: how the sun’s refracted light went through the snowflakes as they fell, revealing its real identity, uncovering the true colours which were hidden to the offended. Lenore standing still, not mumbling thoughts, but channeling the sadness contained hither. She knew it, all of it. Furthermore, she did not need to comfort, as in regards to what was happening it was pointless. Photographing moments, events, birthday partys, career graduations, somehow feels to me that paints them with melancholy and self-conciousness of fleetingness and ephemerality, remorse, nostalgia and a bit of sadness regarding to what has been lost and is, as a matter of fact, irreplaceable and irreproducible. This moment was one of those. Ironically enough, by this point my own story narrator was sweating heavily despite being in the snow. Lenore has a quintessential soul among my acquaintances. She utterly managed to read me completely from head to toes, and as I was there, underneath the snow, I knew we had more than a connection. An unusual blue bird perched himself on a branch of a nearby strong willow. His sight was drawn to the scene he fortunately encountered in the backyard of Lenore’s. He was witnessing how victims of their own posession could continue to survive in the path of life together, striving and thriving. My heart abruptly stopped for two seconds or seven hours when the scarf of Lenore unwrapped itself off Lenore’s neck and came flying towards me. As I catched the scarf with my left hand up in the cold snowy air, she began to turn herself to me. As hard as I tried to keep looking, the snow was falling so brutally heavy I could not see, with no space and time proportions for it to happen. The sun shone as bright as never before. It felt surreal, I was blinded and just photographed the instant once more.

Ya no puedo ver.

A pesar del día estar en su final, en mi interior reinaba una monárquica paz, que, inapelable, gobernó cada recoveco de mi economía. En la casa no se prendían las luces, y esto particularmente no me afectó. Aproveché mis segundos de vida y la infinita luz de los últimos rayos del sol para escribir: escribir a la antigua, como bien me gusta. Birome en mano y la imaginación ecléctica y bailarina con la que existo; simbiosis eterna, y de agradecimiento mejor ni hablo; que me permite expresar bajo el celeste añil de un cielo que se oscurece, en una página blanca y una tinta que magia realiza cuantas palabras canaliza que, juro y perjuro, jamás llego a real reflexionar. Las nubes, con sus formas de cirros y cúmulos, cumpliendo naturales patrones geométricos, están siendo los únicos observadores de mi apertura, guardianes de un holgazán vulnerable, cuya vida es feliz y sus ambiciones gigantescas; tanto que las nubes lograrían subir hasta la tierra, y revelar su verdadera estructura, tan intocable, con su llanto reparador, que abraza la armonía y la vida toda. La oscuridad es implacable, acérrima, cada letra se sume en una vorágine de perdición para mi visión en la blanca página. Ya no puedo ver, pero puedo confiar, y mi mano no quiere parar. Parar de abrir mis secretos, exponer mis baúles prohibidos. El cielo se transparenta para presentar a los caballeros nocturnos, portadores de grandes promesas, que en la noche iluminan tímidos toda una constelación. De torres y castillos, fábulas de héroes y princesas, mi corazón construye su historia desde el entendimiento de la redacción, da vuelta de página y continúa, impasible, sin temor a la oscuridad. Como caballero insondable en su postura y sus funciones, continúa protegiendo a sus nobles, en incansable labor de permitirme continuar escribiendo, por siempre, en la oscuridad, por infinitos momentos de tersa paz.

Reel.

There was no kowtowing, nor even a proper farewell. Didn’t exist any form or act of affection, no stroking, not even a look. The kiss flew alone in the wind without any cheek to land on and no destiny perpetuated an omen of our propinquity, our invisible bond, as invisible as your words. I won’t forget, as I was looking to Pallas, and remembering my tongue uncontrollably spilling verses, verses to you, for you, that night:

Your limbs were doing fencing, and no manner to be dancing,

As you were parsing with your physical phrasing, crazy,

I could not cope with your dazzling movements, sparkling greatly,

Ah, certainly, with the eyes glaring, and no one caring,

Oh, dearly, eerily, you, me, carring and my heart craving,

The moon was settling and our connection greater getting…

But Pallas never answered my pleas, nor reacted to my confessions; so I sat down and stopped thinking, and stopped stopping at the same moment, nevermore. Furthermore the anxiety to the reality was unavailing any senseless reason to reasoning; because reasons for these reasons are not enough to explain any arguments I may have with myself and my own dramas. I wanted to uproot my memories of you from my soul. Deracinate them completely. As pain became painless as intensity increased and made the nerves numb and nerveless. Love is lacerating and healing; a powerful weapon with double edge. Makes you try everything as you only try for one thing. Love remains as unexplained as death might be, and it might move more passions and fears even. Love inserts people inside a fictional movie, were improvised scripts occur and three or four reels might finish fully used. Love is a metaphorized reel, personified with eloquence, melancholy and poignancy, some bittersweet flavour and crazyness in the nooks.

El bandoneón.

El bandoneón marcó el tiempo que el reloj invisible del oscuro salón, olvidado de tangos, amores y éxtasis, indicó como 22:34. Agujas que controlan la depresión humana y dictaminan documentos legales, que abogados y funerarias se regocijan ante un rédito que les servirá en su tiempo off. A pesar de la confusión, y de la pocas luces encendidas en el oscuro salón, Francesco conservaba limpia e impía su clara mente, cuyos objetivos avistaba desde su entrada al oscuro salón. El bandoneón resonaba en el aire y el amor cimbraba los vidrios de ventanas y de copas. El instante infinito en que sucumbió el poder de realización, no solo logró estremecer a Francesco, sino que la mayoría de los presentes en el oscuro salón se retiraron a sus aposentos. La noche aullaba ante una luna celeste, astro orgulloso de su irradiación cuyo esplendor opacaba a sus pequeños centinelas, las estrellas ardientes, conocedoras de las muertes de secretos, cumplidoras de promesas y fracasos, ellas atesoran las lágrimas incontables de aquellos que sufren la miseria de extinguirse en lentitud; sin embargo, coartados por la continuidad del murmullo de aquel bandoneón que marca el tiempo del reloj invisible en el oscuro salón. Inmiscible el amor que Francesco sentía, indivisible. El amor nos incoa en un delito, nos involucra de forma tal que Francesco no quiso iniciar, y jamás pretendió de su vida ser. Del oscuro salón el dueño no estaba; en que entraba del aire de un color místico un polvo que reposó sobre los inmubeles que incólumes permanecieron silentes. No lo mismo batallábase el corazón de Francesco, que, corrompido por un lúgubre pensar en el oscuro salón, no encontraba comodidad vital para continuar, y sin pesar alguno, el bandoneón marcó el tiempo que el reloj invisible del oscuro salón, rememorando milongas, bailes y prejuicios, indicó como 22:57. Francesco se halló en soledad en el oscuro salón, deseo que percibió con fervor y pavor a su vez, debido a su compleja inestabilidad: a su corazón que no conoce de argumentos ni discusiones y su razón que no entiende de suficiencia y felicidad. En general, Francesco posee un talante bastante irreverente, hasta iconoclasta para con su época. Precursor de un estilo poético para amar, adorador del lenguaje y de los idiomas. Su continua obsesión amohinaba su personalidad deleitante para con algunos rebeldes, cuyo goce siempre era magnánimo mas hallábase distante de un enlace deber. Así como el bandonéon necesitaba la armonía de un violonchelo, ahora que él solo también amohinaba el clima, que marca el tiempo que el reloj invisible del oscuro salón, ignorado de parejas, tormentas y música, indicó como 23:39. Francesco sintió el quiebre de las dimensiones, se descontroló la magnitud del tiempo, y el principio jamás fue principio, ni fin fue fin, pues para Francesco no importaba, porque el aire se teñía de amor y de dolor. Y su acompañante fue, por siempre, o desde ese momento, el bandoneón, que solo hacía compañía a Francesco, que, en definitiva, vivía y moría del amor. El bandoneón marcó el tiempo que el reloj invisible del oscuro salón, recordado de pasiones, desamores y traiciones, indicó como 0:00.

Poem Nº 1.

The creation thought of all things

But certainly not everything,

Your presence began to shine bright

Your soul to bring powerful light.

The honesty of your magic words

No need in being as keen on me

As I’ve never dwelled upon myself

To be part of your binnacle.

Trees have dreamed of days were the moonlight will warm them up

The mournful leaves falling in Autumn have been far behind

The stars will start to star, acknowledgedly by your heart

And the sun will brighten up the foreseen darkness light

 —

Behold the uncanny misery

Of the heartbroken ones and all

Of those whom soldiers of war fought

Destroying destiny tamely.

La consciencia.

Heme nuevamente encerrado en el círculo adictivo que me provoca redactar. Empecinado en desbordar lo ya desalineado, ilimitado, sin territorio geográfico que ninguna legislación constitucional regula. Torpe en decidir escribir lo inenarrable, lo insípido para la consciencia, sin información fundamental, sin trascendencia para mi desarrollo. Mínimamente busco desahogar las emociones más profundas que se agitan dentro de mis órganos, que no encuentran escapatoria inmediata, que extrañan tu presencia gratificante, jovial. Extrañan tus miradas que comunicaban todos tus temores, tu profunda imaginación y tus instintos. Extrañan tu enloquecida creatividad, tu seductora originalidad y tu inverosímil capacidad de generarles bienestar, inclusive cuando más verosímil era que eso no sucediera. Se conectan y me acosan, perturban mis procesos, mi día y mi sueño. Forman estructuras tangibles en la realidad ensoñada, donde la verdad suena difusa, donde un vector tangencial raspa la muerte y transporta mis recónditos pensamientos a la superficie. En el día de hoy me siento bien, hecho particular en demasía para que yo haya decidido escribir. Sin embargo, la oportunidad lo merece, porque redactar es mi pasión culposa, porque es mi faceta inhibida por mi carácter, por mi sociedad íntegra, en ambos sentidos, porque mi actual regocijo también tiene derecho a réplica, porque no existo únicamente en esta forma, tan abstracta, tan incorpórea, solo cuando pensamientos negativos contaminan mi economía. El sosiego y la tranquilidad también merecen su espacio dentro de mi amor y mi júbilo, porque soy ser consciente, soy ser que siente, soy ser donde siente y como siente y cuando siente y porque siente, y los pensamientos positivos merecen su espacio. En el día de hoy, tú manejaste mi corazón, tú manipulaste mi control y desconfiguraste mis acciones, mi humor al levantarme, al salir por la puerta a una hora y entrar por la misma a la siguiente. Despeinaste mis ideas y desordenaste mis hipótesis de la vida. Tú lograste, raudo y eficaz, fraudulentamente, hacerme volar, desconectarme de la vida, hacerme hundir profundo en la tierra, conocer tus raíces, tu piel y tu emoción. Cabalmente descolocaste magnitudes, el tiempo no fue el mismo; las manecillas del reloj se movieron de derecha a izquierda; no sentí jamás frío, y apenas comienza la primavera lluviosa; te convertiste en gigante ante mis ojos, a pesar de siempre conservar tu longitud. Agradecido de tu aparición. Vanaglorio tu sincera palabra. Tus nexos, tus miembros, tu torso, tu integridad me desmorona y mi consciencia claudica ante tu imagen, ante la imagen que mi cerebro crea, ante la creatividad que poseo de poder interpretarte como lo mejor en mi vida. Sugestiva tu voz, que estremece mi espalda, y tu tacto, que excita mis más sensibles nervios. Que tu existencia siempre será almacenada en mi cerebro, conservador, pequeño artefacto de locuras, de grandes locuras. Siempre esperaré tu palabra, tu aceptación, la entrada a tu vida, y esperaré el día, ese día.

The expectation.

Somehow you became as big as the high cloudy sky this fall gave to the city where I live in, where I grew up, where I met my best friends and where my heart broke. Somehow you were able to push me apart of my comfort zone, as I am not comfortable around you, I only feel nervousness and become awkward whenever you are around. Somehow you make me want to go for it, to lose my fears, to accomplish my dreams, to achieve my goals. Your twenty-one year old self just makes me feel exhilarated by the fact I have met you this time, this moment, nowhere else, and no other time or aspect of life. Your skin, with your freckles and your scars, and I do not forget your new tattoo -of course-, makes me forget what dignity means, makes my foundations tremble, makes my personality discover itself new features, never known beforehand. Your anatomy drives me to different dreams, with such variety, colours and feelings that my soul cannot understand and think rationally anymore. Your ethics and thinking take me to so many pathways unexplored to my naïve eyes, which have not grown to become fully adapted to your existence yet. Anyhow, your concepts and your eyes make me express in different manners. The attraction your body and soul unfold to me is something I have never, ever, experienced before. And I do not want to lose that. I would love to become your adventure partner. I would die to be the guy you want for your eternal journey. And still, everything becomes unexpected. The secrets keep hindering us to be utterly expressive to each other. And, call me kamikaze, nonetheless, I somehow like the expectation of the unknown, of what could be. You make my hopes go high as the sky and low as the earthworm, as my discipline, and my honour, when your sole appearance is in front of me. You make me sigh. You make me live fiercely. You make me die and rebirth.